Y con vehemencia, intento encontrarte en las estrellas.
Ya en las tardes apacibles. Tu imagen me enfrenta e inquieta mi esencia.
Pero luego armonizas mis emociones y la razón. Porque sabía que pronto llegarías.
Y llegaste, en abanicos de ilusiones y mil colores. Olvidaría todo, menos el momento en que vi tus ojos.
Comprendí que para amar, no hace falta la compañía de meses y horas. El amor se manifiesta en casualidad, destino e insuperable música del alma.
Es parte de un todo, que estará así por siempre.
Si solo respiro tu nombre
Si solo eres parte de mí
Si solo vivo por ti